Aparece especialmente cuando Neville habla de resurrección, redención y autoridad creadora. “Cristo” enfatiza la función activa de la conciencia como poder que transforma.
Equivale a:
Conciencia, YO SOY, Jesús (en sentido interior), Salvador.
En A Tus Órdenes (1939)
“Cristo” no designa una figura histórica separada del individuo. Neville lo utiliza para señalar la conciencia en su función salvadora y creadora. Cristo es la conciencia cuando el individuo reconoce su identidad divina y asume un estado hasta hacerlo realidad.
No se desarrolla aún como experiencia mística futura (eso vendrá en libros posteriores), sino como principio operativo de la conciencia creadora.


