25 de septiembre de 1959
Cuando decimos que el poder supremo que creó el universo es el mismo poder que reside en el hombre, la gente cuestiona esa afirmación. Posiblemente todos los aquí presentes tienen una Biblia, y cuando vas a un tribunal como testigo (digamos que te llaman a jurar que dirás la verdad), para jurar pones la mano sobre la Biblia, o la Palabra de Dios. Luego abres la Biblia y lees:
“Todo lo que deseéis, creed que lo tenéis, y lo recibiréis. Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra vuestro hermano, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone.” [Marcos 11:24-25]
Pones la mano sobre el libro de la verdad y juras decir la verdad, y aquí está esta afirmación en este mismo libro sobre el que juras, y no la crees. Es verdad. Se basa en la afirmación: la Imaginación crea la realidad, pues la Biblia está dirigida al hombre real, la Imaginación.
“Porque el cuerpo eterno del hombre es La Imaginación; es decir, Dios mismo.” [William Blake]
¿Hay algo que no puedas imaginar? Sin embargo, muchos no pueden creer que lo que dice el Libro sea verdad. Admites que puedes imaginarlo, y sin embargo el hombre no cree que la cosa imaginada pueda ser verdad. Pero [te] digo que si puedes imaginarlo y persistes, tu persistencia vencerá y probarás la verdad de esa afirmación de Marcos 11 dada más arriba. Sin embargo, eso es en este nivel del mundo. En la Biblia se le llama “darse un festín de pan y pescado”, o los panes y los peces. Podemos producir todos los cambios que deseamos en nuestro mundo si imaginamos que lo tenemos y persistimos en ese estado, pues si persisto, venceré. Pero hay otra dieta de la que se habla en la Biblia y se llama “pan y vino”. Puedes ir y obtener todas las cosas del mundo con el pan y el pescado, y estás invitado a darte un festín con ello si lo deseas, pero la otra dieta le hace algo a un hombre que ni uno entre mil millones creería.
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Se nos dice que desesperaron, pues no podían creerlo. Se les dijo respecto a esta segunda dieta:
“Si lo coméis y lo bebéis, lo hacéis en memoria de mí.” [1 Corintios 11:24-25]
¿Quién? Aquel a quien se llama Jesucristo en la Biblia, o el espíritu del perdón. Debes darte un festín con esto, y no tiene nada que ver con una copa de vino ni con una pequeña hostia. Es “el espíritu del perdón”. , el lugar de nacimiento del Cordero de Dios”. Y por toda la eternidad yo te perdono y tú me perdonas, y tal como Él dijo: “Este es el vino y este es el pan.” Así que si sé cómo comer de ese pan y beber de ese vino, estoy perdonando a cada persona del mundo. Pero no puedo hacerlo a menos que vea y entienda la diferencia entre un individuo y el estado que el individuo está ocupando. Si condeno a un hombre, o a una sociedad, o a una cosa, [y] no entiendo que son solo estados, [los] estoy condenando. Solo cuando empiezo a distinguir entre el estado y el individuo puedo perdonar. Entonces puedo tomar a la bestia más horrible del mundo y abrazarla. Puede que en este estado presente sea mi peor enemigo, pero si sé que solo está en un estado, puedo tomarlo mentalmente y abrazarlo y sacarlo de ese estado en el que ha caído y ponerlo en un estado más noble. Y ese es “el punto mutuo de perdón entre enemigos, el lugar de nacimiento del Cordero de Dios” [William Blake]. Así que cuando el hombre coma este pan y beba este vino, puede tener cualquier cosa que exista, pues solo hay Uno, pues el todo nos es dado, si lo sabemos. Si algún hombre te da algo, te da lo que es mío tanto como tuyo, pues todo nos es dado a ti y a mí. Todo es nuestro. Somos uno.
Obtén cosas si las quieres. Pero hay algo mucho más allá de simplemente obtener cosas. Pero si quieres imaginar cosas, aquí están. No te niegues nada que desees, a menos que fueras a ganar con la supuesta pérdida de otro. Esa no es la manera de hacerlo. No le quitas a nadie. Creas lo que deseas solo en la Imaginación, y si persistes en el estado, este se probará a sí mismo, y vendrá a ti de una manera que no dañará a otro, pues es mi Padre quien me lo está dando. Solo existe Dios. Nada se pierde, pues todas las cosas, por una ley divina, se mezclan unas con el ser de las otras” [Percy B. Shelley]. Así que no tengo que pedirte a ti ni a otro que desempeñes tu papel para hacer que suceda lo que quiero en este mundo. Si guardas relación con mi drama, serás atraído a él. Todo lo que debo hacer es comer del pan y del pescado.
Pero está la otra dieta, el pan y el vino. Entonces, cuando me encuentro con alguien a quien llamo enemigo, debo saber que está en un estado, y debo distinguir entre el individuo y el estado en el que ha caído. Pues en realidad es Dios en el estado. No hay nadie más que Dios para desempeñar cada papel. Así que puedo abrazar a ese ser al que llamo mi enemigo y hacer que vea en mí al amigo que más se interesa por él. Así lo redimo. Ese es el vino y el pan, y si como del pan y bebo del vino, realmente daré a luz al Cordero de Dios. ¿Qué debo hacer para producir esta experiencia? No le llegará a nadie a menos que coma este pan y beba este vino, pues eso es el perdón incondicional del pecado. No importa lo que la persona haya hecho alguna vez, si puedes distinguir entre el individuo y el estado en el que ese individuo ha caído, puedes abrazarlo, y entonces preparas el camino para el nacimiento del Cordero de Dios.
Si sientes que todavía no puedes hacerlo, entonces prueba la otra dieta. Es maravillosa. Si quieres mejor salud, o un trabajo mejor, o un mundo más amplio, entonces usas la Imaginación para crearlo. Oyes y ves y tocas [como] si tu sueño fuera una realidad, y luego persistes, y [con] persistencia vencerás. Si tan solo persistes en oír y en ver lo que quieres ver, no puedes dejar de realizarlo. Es [una] dieta maravillosa, y todos están invitados a darse un festín con ella.
“Todo lo que deseéis, cuando oréis, creed que lo tenéis, y lo tendréis.” [Marcos 11:24]
No necesitas a ningún otro en el exterior, pero si tienes algo contra otro, perdónalo y tu Padre te perdonará. Algún monje piadoso añadió la última parte, que ahora está eliminada de la versión más nueva y más exacta de la Biblia:
“Si no perdonáis, entonces vuestro Padre no os perdonará.” [Marcos 11:26]
Ese no era el texto original. No hay castigo, no hay retribución. Todo depende de nosotros. Estamos caminando a través de este fuego que se llama Tierra, pero si el hombre tan solo sabe que estos son estados, entenderá que el espíritu está caminando [como] Dios, caminando como el Hijo de Dios. Entonces es al Dios al que abrazamos, pero el hombre no puede creerlo y adora a otro Dios, desconocido. Todo el que camina sobre la faz de esta Tierra es Dios, pero hay innumerables estados creados para un propósito, y podemos usar nuestra mente para sacar a cualquiera de un estado desagradable.
Recuerdas el reciente debate sobre los delincuentes juveniles. A todos se les podría encerrar, se nos dice. El juez no sabe que podría hacer algo al respecto en lugar de solo acorralarlos y ponerlos sobre las espaldas de los contribuyentes. ¡Si el juez tan solo supiera [que] este ser que tiene delante está en un estado, y que podría crear un nuevo estado y llevar a ese ser a un nuevo estado y permitirle convertirse en un ser noble y maravilloso en la sociedad! Pero no podemos ver eso, así que seguimos condenando al individuo como el estado. Nadie puede darse un festín con el pan y el vino hasta que pueda ver eso, y entonces puede alcanzar el lugar del perdón mutuo de los enemigos, el lugar de nacimiento del Cordero de Dios.
“Así habló el misericordioso Hijo del Cielo a aquellos cuyas Puertas del Oeste estaban abiertas, pero la humanidad dormida no lo oyó, y siguió durmiendo.” [William Blake]
Solo aquellos cuyas Puertas del Oeste estaban abiertas lo oyeron. [Y] esos avanzan para crear nuevos estados para otro, y así él se salva a sí mismo, pues el hombre es salvado por (y solo por) la salvación de su semejante. Finalmente, en cada uno la Puerta del Oeste se abre y entonces nace el Cordero de Dios.
Un buen amigo católico me dijo: “¿Qué haces para tener esta experiencia?” Y yo dije: “Bebe el vino y come el pan.” Él no entendió, pues toma la Comunión cada domingo. Dije: “¿Te ha sucedido algo? ¿Ha habido una expansión en [tu] conciencia? La has tomado durante tantos años.” Pero ese no es el pan ni el vino a los que me refiero. El vino es el perdón mutuo de toda enemistad por toda la eternidad, tal como dijo el querido Salvador. Si no puedo abrazar a un ser y sentir que me estremezco de emoción ante su buena fortuna, no he tomado el vino ni el pan. Pero si lo hago en mi interior y no tomando algo en una forma tangible, entonces he participado del verdadero pan y vino, y tenemos aulas dentro de aulas. No importa quién eres ni cuándo naciste; eso no tiene nada que ver con el despertar de Dios en el hombre. ¿Quiénes son las personas “correctas”? Todos son Dios.
Ayer recibí una llamada de larga distancia desde Nueva York. La señora que me llamó es muy, muy rica según los criterios de los diamantes y el dinero. No tiene dedos suficientes para todos sus diamantes. Tiene todo lo que quiere, excepto una cosa: quiere estar felizmente casada con alguien del registro social que tenga más dinero que ella y [sea] al menos veinte años más joven. Tiene setenta y cinco años, pero quiere más dinero y diamantes más grandes. Me dijo: “Mira lo que he hecho por mi hijo usando esta ley. Ahora puede enviar a sus cuatro niñas a una escuela privada. Hice esto por él cuando persistí. Pero parece que no logro traer a la existencia esta imagen para mí misma.” Dije: “Cualquier cosa que puedas imaginar, [puedes] crearla. Pero estás pensando que el mercado es limitado porque hay muy pocos en el registro o en tu esfera social. Todo el que camina por la Tierra es Dios y no hay origen más grande que ese. Estas personas solo están en estados, y si las sacaras de ese estado puede que no te gustaran en absoluto (el mismo ser, pero otro estado). No distingues al ser del estado. Usaste esta misma ley para poner a tu hijo donde ahora está. Puedes realizar tu sueño de estar casada con alguien más rico y más joven que tú, si ese es tu concepto.” No es el mío. No juzgamos a nadie, pues cuando despiertas no ves el estado. Solo ves al individuo que ha caído en el estado, y cuando ves eso, no encuentras a nadie a quien no pudieras abrazar y sacar de un estado desagradable y ponerlo en otro estado. Entonces podemos entremezclarnos como un solo ser.
Ahora bien, él puede volver al viejo estado, como la mujer de Lot.
“¿Cuántas veces debo hacerlo, Señor?” “Setenta veces siete.” [Mateo 18:21-22]
Así es. Si un hijo tuyo se cayera por las escaleras, ¿no lo levantarías setenta veces siete? Dios está desempeñando todos los papeles. Hay innumerables escuelas que enseñan que sufres por algo que hiciste en una vida anterior. Debes hacer esto o aquello. No despiertas sentándote en la cima de una montaña, ni con dietas, ni uniéndote a algún “ismo”. Solo puedes despertar a medida que comes el pan y bebes el vino, pues eso es el perdón mutuo de los enemigos, y ese lugar es el lugar de nacimiento del Cordero de Dios. No le dices a otro: “Te perdono.” Eso no significa nada. Sino que lo traes ante el ojo de tu mente y lo abrazas. Estás en estados que parecen oponerse, pero cuando sientes ese contacto, estás abriendo la Puerta del Oeste, pues la Puerta del Oeste es el tacto. La Puerta del Sur es la vista. La Puerta del Este es el olfato. El mundo entero permanece dormido porque la Puerta del Oeste está [cerrada] en ti. Y entonces comes de este pan. Tocas a aquel a quien abrazas. Abraza mentalmente a aquel mismo que te cortaría la cabeza. Entonces la Puerta del Oeste está abierta en ti, y entonces comes este pan y bebes de este vino, y entonces lo preparas. No es uniéndote a alguna iglesia ortodoxa ni poniéndote a alguna dieta. Puedes sentarte en el Himalaya hasta congelarte y no puedes hacerlo. Pero caminas por el mercado y te mezclas con Dios (que es el hombre) y entonces tienes innumerables oportunidades cada día de comer este pan y beber este vino.
Distingue entre el individuo y el estado en el que está. [Nota del transcriptor: Neville cuenta aquí la historia ya contada {de la} niña incorregible de la escuela de Nueva York que fue redimida por el uso sabio de la imaginación de su maestra al verla en un estado más nuevo y más hermoso, con los resultados correspondientes. La niña no estaba manchada; era un estado.] Tú nunca has sido mancillado. ¿Hitler, dices? ¿Stalin? Los estados eran horribles, pero el individuo nunca ha sido tocado. No damos a luz al Cordero de Dios mediante la condena. Debemos alcanzar el punto del perdón mutuo de los enemigos, [el] lugar de nacimiento del Cordero de Dios. Entonces todo comienza a desplegarse y sabrás y entenderás que todo lo que se dice en el Libro se está diciendo de ti. Solo existe el único Hijo, y Dios está engendrando a ese Hijo incesantemente de ti y de mí para siempre. Si quieres que el Hijo nazca en ti, debes practicar el beber el vino; o, si quieres, aliméntate del pan y del pescado. Trae ante el ojo de tu mente tu mundo tal como lo quieres. Oye, toca, ve y siente tal como lo harías si tu deseo fuera verdad, y cambiarás tu mundo en armonía con esa imagen. Puedes hacer que se ajuste a tu imagen, pero más allá de eso hay mundos dentro de mundos. Este universo, que parece tan vasto (un millón de años luz de diámetro), es solo la piel de un mundo mayor, pues hay un sinfín de mundos dentro de mundos. Así que cuando Dios me creó y me encendió, por lo tanto yo precedí a la cosa creada. Así que antes de que el mundo fuese, YO SOY. Entonces comienzo a recordar quién soy, y yo soy Él, pues Dios y el hombre son uno. Despertamos bebiendo el vino y comiendo el pan. Puedes practicarlo todo el día. No dejas el lugar donde estás ni vas a ninguna parte para hacerlo. Puedes hacerlo de pie en un bar. No tiene nada que ver con las virtudes morales. Estas son solo estados.
Entonces entenderás las palabras de Pablo:
“Ya no bebas agua, sino usa de un poco de vino por causa de tu estómago.” [1 Timoteo 5:23]
“Agua” es la verdad psicológica. Deja de simplemente absorberla y empieza a poner en práctica lo que sabes; eso es convertir el agua en vino. Es el primer gran milagro de la Biblia. Ya no más solo leer y no practicar. Puedo absorber el agua, pero ahora debo tomar un poco de vino (o poner en práctica lo que he oído y así transformar tu mundo), y eso es vida.
El [capítulo] 11 de Marcos es verdad:
“Todo lo que deseéis, cuando oréis, creed que lo tenéis, y lo recibiréis.” [Marcos 11:24]
“Y cuando estéis orando, si tenéis algo contra vuestro hermano, perdonadle, para que vuestro Padre os perdone.” [Marcos 11:25]
Pero no puedes perdonar hasta que distingues entre el estado y el individuo en el estado. Creas para [él] ese otro estado, donde él es tu amigo, lo sacas de su estado anterior y lo abrazas. Eso es abrir la Puerta del Oeste, y entonces algo sucede dentro de ti. Entonces, ¿quién dijo esto?
“El misericordioso Hijo del Cielo a aquellos cuya Puerta del Oeste estaba abierta, pero la humanidad dormida no lo oyó y siguió durmiendo.” [William Blake]
Yo puedo hablar y puede que tú no oigas. Puede que esta dieta no te atraiga. Es solo un estado en el que estás en el presente, pues sigues siendo Dios, pase lo que pase, y sigues sin mancha. Pero todos despertarán, pues Dios desempeña todos los papeles. Por lo tanto, “el desastre más allá de la redención es imposible”. Que nadie te diga [que tú] eres mejor que el otro. Puede que estés en un estado más maravilloso que el otro, pero eso es todo. El bien y el mal pertenecen al árbol del conocimiento. Estamos ascendiendo a [un] mundo en mayor expansión a medida que despertamos. Entrarás en otro mundo tan real como este, y sin embargo, detrás de ti, en este mundo, descubrirás que has dejado una pequeña vestidura: tu cuerpo. Todas las cosas existen en la Imaginación, y esta es una con el imaginar supremo que crea y sostiene el universo.
Ahora, toma la dieta que desees. Si todavía no te interesa abrazar a alguien que crees que es tu oponente, y todo lo que quieres es trascender tu nivel presente, entonces vive en el estado que prueba que lo has hecho. Puede que nunca, después de que suceda, le des crédito a tu maravillosa Imaginación, pues sucede de manera tan natural que pensarás que habría sucedido de todos modos. Puede que descartes que tu Imaginación lo hizo. Pero llegará el día en que querrás trascender las meras cosas, y querrás aquello que no tiene valor terrenal. Verás a los que tienen grandes posesiones y sabrás que en realidad están a solo unos momentos de la tumba, pero hasta el último segundo antes de apagarse siguen siendo conscientes solo [de] posesiones. Pero está bien, pues ellos también despertarán con el tiempo, aunque ni siquiera saben que hay alguien que camina entre ellos que está despierto. En el mundo más allá de los mundos estás completamente despierto y no se te conoce por posesiones, porque entonces eres dueño del mundo. Pues allí sabes que tú y tu Padre son uno, y Él crea todo de la nada. Cualquier cosa que desees crear, la creas, y no necesitas átomos para hacerlo; por siempre, esos los creas de tu Imaginación.
Pero esta noche trae a un amigo (o puede que sea un oponente) ante el ojo de tu mente y represéntatelo como si estuviera en un estado mejor, o más libre, y luego sé fiel a tu estructura mental. Entonces, de una manera que nadie conoce, adquirirá realidad en tu mundo y cristalizará y se convertirá en un hecho. Ahora entremos en el silencio.

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✧ Texto original en inglés: “The Bread and the Wine” (1959), por Neville Goddard.
© Traducción: Indira G. Andrade · La Mente Creadora. Todos los derechos reservados.
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