Este capítulo forma parte del libro El Poder de la Consciencia (1952).
Puedes consultar el índice general para ver el recorrido completo.
Capítulo IX · Preparando tu lugar
“Todo lo mío es tuyo, y lo tuyo es mío.” (Juan 17:10)
“Mete tu hoz y siega, porque ha llegado la hora de segar, pues la mies de la tierra está madura.” (Apocalipsis 14:15)
Todo es tuyo. No vayas a buscar lo que ya eres. Aprópiatelo, reclámalo, asúmelo. Todo depende de tu concepto de ti mismo. Aquello que no reclames como verdadero para ti no puede realizarse en ti. La promesa es:
“Al que tiene, se le dará y tendrá en abundancia, pero al que no tiene, incluso lo que parece tener se le quitará.”
Aférrate, en tu imaginación, a todo lo que es hermoso y de buena reputación, pues lo bello y lo bueno son esenciales en tu vida si quieres que valga la pena. Asúmelo. Lo haces imaginando que ya eres lo que quieres ser y que ya tienes lo que quieres tener.
“Como un hombre piensa en su corazón, así es él.”
Permanece quieto y sabe que eres aquello que deseas ser, y nunca tendrás que buscarlo.
A pesar de tu aparente libertad de acción, obedeces, como todo lo demás, la ley de la asunción. Independientemente de lo que pienses sobre la cuestión del libre albedrío, la verdad es que tus experiencias a lo largo de tu vida están determinadas por tus asunciones, ya sean conscientes o inconscientes. Una asunción construye un puente de acontecimientos que conduce inevitablemente a su propio cumplimiento.
El hombre cree que el futuro es el desarrollo natural del pasado. Pero la ley de la asunción demuestra claramente que no es así. Tu asunción te coloca psicológicamente donde no estás físicamente; luego tus sentidos te jalan de regreso desde donde estabas psicológicamente hasta donde estás físicamente. Son estos movimientos psicológicos hacia adelante los que producen tus movimientos físicos hacia adelante en el tiempo. La precognición impregna todas las escrituras del mundo.
“En la casa de mi Padre hay muchas moradas. Si no fuera así, os lo habría dicho. Voy a preparaos un lugar. Y cuando vaya y os prepare un lugar, volveré y os tomaré conmigo, para que donde yo esté, vosotros también estéis... Y ahora os lo he dicho antes de que suceda, para que cuando suceda, creáis.” (Juan 14:2, 3, 29)
El “Yo” de esta cita es tu imaginación, que va hacia el futuro, hacia una de las muchas moradas. La morada es el estado deseado. Anunciar un acontecimiento antes de que ocurra físicamente es simplemente sentirte en el estado deseado hasta que tenga la tonalidad de la realidad. Vas y preparas un lugar para ti imaginándote en el sentimiento del deseo cumplido. Luego regresas desde ese estado del deseo cumplido, donde no has estado físicamente, al lugar donde estabas físicamente un momento antes. Entonces, con un movimiento hacia adelante irresistible, avanzas a través de una serie de acontecimientos hacia la realización física de tu deseo, para que donde hayas estado en la imaginación, allí estés también en la carne.
“Al lugar de donde los ríos vienen, allí vuelven de nuevo.” (Eclesiastés 1:7)
✦ Comparte y gana meses gratis
Si lo que acabas de leer te aportó algo, ayúdame a que llegue a más personas que buscan otra forma de conseguir lo que quieren. Cada persona que se suscriba a través de tu enlace suma meses gratis a tu membresía, seas suscriptor gratuito o de pago.
✧ Fuente: Cool Wisdom Books
© Traducción al español por Indira G. Andrade · La Mente Creadora
Archivo Neville Goddard en español.
📖 Archivo completo de libros y conferencias traducidas.




