Este capítulo forma parte del libro Tu fe es tu fortuna (1941).
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Capítulo 20: El aliento de vida
¿Realmente el profeta Elías restauró a la vida al hijo muerto de la viuda? Esta historia, junto con todas las demás historias de la Biblia, es un drama psicológico que tiene lugar en la conciencia del hombre. La viuda simboliza a todo hombre y mujer en el mundo; el hijo muerto representa los deseos y ambiciones frustrados del hombre; mientras que el profeta Elías simboliza el poder de Dios dentro del hombre, o la conciencia de ser del hombre.
El relato nos dice que el profeta tomó al niño muerto del seno de la viuda y lo llevó a un aposento alto. Al entrar en ese aposento alto cerró la puerta tras ellos; colocando al niño sobre una cama, sopló vida en él; luego, regresando a la madre, le entregó el niño y dijo:
«Mujer, tu hijo vive».
Los deseos del hombre pueden simbolizarse como el niño muerto. El simple hecho de que desee es prueba positiva de que la cosa deseada aún no es una realidad viva en su mundo. Él intenta de todas las maneras concebibles alimentar este deseo hasta convertirlo en realidad, darle vida, pero al final descubre que todos los intentos son infructuosos.
La mayoría de los hombres no son conscientes de la existencia del poder infinito dentro de sí mismos como el profeta. Permanecen indefinidamente con un niño muerto en sus brazos, sin darse cuenta de que el deseo es la indicación positiva de capacidades ilimitadas para su realización.
Que el hombre reconozca una vez que su conciencia es un profeta que sopla vida en todo aquello de lo que es consciente ser, y cerrará la puerta de sus sentidos a su problema y fijará su atención únicamente en aquello que desea, sabiendo que al hacerlo sus deseos ciertamente se realizarán. Él descubrirá que el reconocimiento es el aliento de vida, pues percibirá que, cuando él mismo se afirma conscientemente ahora expresando o poseyendo todo lo que desea ser o tener, está soplando el aliento de vida en su deseo. La cualidad reclamada para el deseo (de una manera desconocida para él) comenzará a moverse y a convertirse en una realidad viva en su mundo.
Sí, el profeta Elías vive para siempre como la conciencia ilimitada de ser del hombre, la viuda como su conciencia limitada de ser y el niño como aquello que desea ser.
✧ Fuente: Law Of Attraction Haven
© Traducción al español por Indira G. Andrade · La Mente Creadora
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