Este capítulo forma parte del libro Tu fe es tu fortuna (1941).
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Capítulo 24: Clarividencia
«Teniendo ojos, ¿no veis? Y teniendo oídos, ¿no oís? ¿Y no recordáis?» —Marcos 8:18.
La verdadera clarividencia no consiste en tu capacidad de ver cosas más allá del alcance de la visión humana, sino más bien en tu capacidad de comprender aquello que ves.
Un estado financiero puede ser visto por cualquiera, pero muy pocos pueden leer un estado financiero. La capacidad de interpretar ese estado es la señal de la visión clara o clarividencia.
Que todo objeto, tanto animado como inanimado, está envuelto en una luz líquida que se mueve y palpita con una energía mucho más radiante que los propios objetos, nadie lo sabe mejor que el autor; pero él también sabe que la capacidad de ver tales auras no es igual a la capacidad de comprender aquello que uno ve en el mundo que lo rodea.
Para ilustrar este punto, aquí hay una historia que todo el mundo conoce, pero que solo el verdadero místico o clarividente ha visto realmente.
SINOPSIS
La historia de El conde de Montecristo de Dumas es, para el místico y el verdadero clarividente, la biografía de todo hombre.
I
Edmond Dantés, un joven marinero, encuentra muerto al capitán de su barco. Asumiendo el mando del barco en medio de un mar azotado por la tormenta, intenta dirigir la nave hacia un puerto seguro.
II
Dantés lleva consigo un documento secreto que debe entregar a un hombre que no conoce, pero que se dará a conocer al joven marinero a su debido tiempo. Este documento es un plan para liberar al emperador Napoleón de su prisión en la isla de Elba.
III
Cuando Dantés llega a puerto, tres hombres que mediante su adulación y elogios se han ganado el favor del rey reinante, temiendo cualquier cambio que pudiera alterar sus posiciones en el gobierno, hacen arrestar al joven marinero y lo envían a las catacumbas.
IV
Aquí, en esta tumba, Dantés es olvidado y dejado para que se pudra. Muchos años pasan. Entonces, un día, Dantés, que para entonces es un esqueleto viviente, oye un golpe en su pared. Al responder a este golpe, oye la voz de alguien al otro lado de la piedra. En respuesta a esa voz, Dantés retira la piedra y descubre a un viejo sacerdote que ha estado en prisión tanto tiempo que nadie sabe la razón de su encarcelamiento ni cuánto tiempo ha estado allí.
COMENTARIO
I
La vida misma es un mar azotado por la tormenta con el que el hombre lucha mientras intenta conducirse a sí mismo hacia un puerto de descanso.
II
Dentro de cada hombre se encuentra el plan secreto que liberará al poderoso emperador que hay dentro de él mismo.
III
El hombre, en su intento de encontrar seguridad en este mundo, es extraviado por las falsas luces de la codicia, la vanidad y el poder.
La mayoría de los hombres cree que la fama, una gran riqueza o el poder político los asegurarían contra las tormentas de la vida. Por ello buscan adquirir estas cosas como las anclas de su vida, solo para descubrir que, en su búsqueda de ellas, van perdiendo gradualmente el conocimiento de su verdadero ser.
Si el hombre pone su fe en cosas distintas de sí mismo, aquello en lo que ha puesto su fe terminará por destruirlo; y entonces se hallará como alguien encarcelado en la confusión y la desesperación.
IV
Aquí, detrás de estos muros de oscuridad mental, el hombre permanece en lo que parece ser una muerte viviente.
Después de años de decepción, el hombre se aparta de estos falsos amigos y descubre dentro de sí mismo al antiguo (su conciencia de ser), que ha estado enterrado desde el día en que por primera vez creyó ser hombre y olvidó que era Dios.
SINOPSIS
V
El viejo sacerdote había pasado muchos años cavando su camino para salir de esta tumba viviente, solo para descubrir que había cavado su camino hacia la tumba de Dantés. Entonces se resigna a su destino y decide encontrar su alegría y su libertad instruyendo a Dantés en todo lo que sabe acerca de los misterios de la vida y ayudándolo también a escapar.
Dantés, al principio, está impaciente por adquirir toda esta información; pero el viejo sacerdote, con la infinita paciencia que ha acumulado durante su largo encarcelamiento, le muestra a Dantés cuán incapaz está de recibir este conocimiento con su mente presente, no preparada y ansiosa.
Así, con calma filosófica, revela lentamente al joven los misterios de la vida y del tiempo.
VI
A medida que Dantés madura bajo la instrucción del viejo sacerdote, el anciano se encuentra viviendo cada vez más en la conciencia de Dantés. Finalmente, le transmite su última porción de sabiduría, haciéndolo capaz de desempeñar puestos de confianza. Luego le habla de un tesoro inagotable enterrado en la isla de Monte Cristo.
VII
Ante esta revelación, los muros de la catacumba que los separaban del océano que estaba encima se derrumban, aplastando al viejo hasta causarle la muerte.
Los guardias, al descubrir el accidente, cosen el cuerpo del viejo sacerdote dentro de un saco y se preparan para arrojarlo al mar. Mientras se marchan para traer una camilla, Dantés retira el cuerpo del viejo sacerdote y se cose a sí mismo dentro del saco.
Los guardias, sin darse cuenta de este cambio de cuerpos y creyendo que se trata del anciano, arrojan a Dantés al agua.
COMENTARIO
V
Esta revelación es tan maravillosa que, cuando el hombre la oye por primera vez, quiere adquirirla toda de una vez; pero descubre que, después de innumerables años vividos en la creencia de ser hombre, ha olvidado tan completamente su verdadera identidad que ahora es incapaz de absorber este recuerdo de una sola vez.
También descubre que solo puede hacerlo en la medida en que vaya soltando todos los valores y opiniones humanas.
VI
A medida que el hombre va soltando estos apreciados valores humanos, va absorbiendo cada vez más de la luz (el viejo sacerdote), hasta que finalmente se convierte en la luz y se conoce a sí mismo como el antiguo.
YO SOY la luz del mundo.
VII
El fluir tanto de sangre como de agua en la muerte del viejo sacerdote es comparable al fluir de sangre y agua del costado de Jesús cuando los soldados romanos lo atravesaron, fenómeno que siempre tiene lugar en el nacimiento (aquí simbolizando el nacimiento de una conciencia más elevada).
SINOPSIS
VIII
Dantés se libera del saco, va a la isla de Monte Cristo y descubre el tesoro enterrado. Luego, armado con esta fabulosa riqueza y esta sabiduría sobrehumana, abandona su identidad humana de Edmond Dantés y asume el título de Conde de Monte Cristo.
COMENTARIO
VIII
El hombre descubre que su conciencia de ser es el tesoro inagotable del universo. En el día en que el hombre hace este descubrimiento, muere como hombre y despierta como Dios.
Sí, Edmond Dantés se convierte en el Conde de Monte Cristo. El hombre se convierte en Cristo.
✧ Fuente: Law Of Attraction Haven
© Traducción al español por Indira G. Andrade · La Mente Creadora
Archivo Neville Goddard en español.
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